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11 ago 2011

Conjuros: libro de Felipe Garrido


Va esta invitación enviada por nuestro compañero Marco Esteban Mendoza...

Compañera(o)s:
Le hago una invitación para asistir a la presentación del libro del maestro Felipe Garrido. Les anexo la propaganda y algunos de sus minicuentos.

Viernes a la 7:30 pm. Si van lleguen temprano ya que se va asistir mucha gente.

Marco Esteban



Conjuro primero
De una inscripción en la arena, abandonada al viento: “...te convoco y te condeno a que no puedas cerrar los ojos sin verme, abrir los labios sin llamarme, saciar la sed sin sentir en tu boca la mía, tocar tu cuerpo sin creer que me acaricias, doblar una esquina sin la esperanza de hallarme, alzar el teléfono sin oír en mi voz tu nombre, abrir un libro sin leer estas palabras, porque el único amor que me hace falta es el tuyo, y lo necesito de esta manera desmesurada en que yo...”
El capitán
E luego dijo el capitán que nadie lo siguiese porque aquella empresa los cielos se la habían señalado y sólo la fuerza de su brazo podría acometerla. Vímoslo bajar con la espada en la mano e la cabeza descubierta, entre aquellos árboles tan altos que escurecían la mañana. E unos dijeron, luego que no volvimos a verlo, que el mucho sol y el poco descanso le habían consumido la cordura. E otros que había sido la codicia, porque en aquellas tierras había oro, e más río abajo. Y para mí me tengo que no fue el sol ni los trabajos pasados y ni siquiera la gana y el gusto del oro, sino aquella muchacha de tetas picudillas y cabellos crespos que olía a tamarindo y le dio a probar su carne, de color loros, sus ojos de capulín. [De Nuevas navegaciones..., atribuido a Antón Gil, el Xamurado.]
Histórico
Señoras y señores, les habla su piloto, el capitán Ausencio, para informarles que nos hallamos en una zona de intensa turbulencia. Ustedes están a bordo de un vuelo que marca una nueva etapa en la aviación. Gracias a los sacrificios de muchos hombres y mujeres, hemos logrado superar los viejos procedimientos autoritarios que por décadas imperaron en el aire. Por primera vez en la historia, ustedes mismos decidirán qué debemos hacer. En un momento, las señoritas sobrecargo van a repartirles un cuestionario que deben llenar para decidir qué maniobras debemos ejecutar para seguir con nuestro viaje. Se les ruega que, antes de responder, lean con cuidado el reglamento impreso al reverso, de modo que cubramos debidamente la normatividad vigente y los requerimientos de transparencia que exigen el Comité de Decisiones y el de Siniestros.
Nocturno
—Hace tanto tiempo —me dijo al oído, jadeante todavía, y se acodó a mi lado, desnuda como el viento. Sombras sobre sombras; una línea de luz en las caderas. Sus ojos brillaban en secreto. Comencé a besarle las axilas; bajé a mordiscos por el perfil de luna; me detuve en las corvas; la escuché suspirar.
—Sígueme soñando —le supliqué—. No vayas a despertar.
Relámpago
Gruñe la hamaca, más allá del muro de tablas. Frota las lajas el río. Noche cerrada. Doble la risa ahogada. Caña y sudor. Alguien baja por el llano. A lo lejos se ve sólo la luz, rodando por el carrizal. Apenas que se acerque, por el maculí, se le mira la figura. Aprietan el silencio un ladrido distante, el cuerpo inasible del río. Mudos resplandecen los cocuyos. Alza al entrar la lámpara por encima de la cabeza descubierta. Mira mecidos los muslos de media sombra. Silba el tajo del machete, relámpago sin luz.
Tres velas
Un hombre que traía tres velas llegó a un pueblo donde había una mujer que no quería casarse. Encendió la primera con el primer lucero, y a la mujer le gustó cómo ardía. Le dijo a su peón que fuera a comprarla. “No la vendo —dijo el hombre—. Si quiere se la regalo, pero sólo si me deja tomarle las manos.” Y ella estuvo de acuerdo. Luego el hombre encendió la segunda, que tenía mejores luces, y la mujer mandó a su peón a comprarla. “Esa tampoco la vendo —dijo el hombre—. Si la quiere se la doy, siempre que me deje tentarle las piernas.” Y la mujer dijo que valía la pena. Después el hombre encendió la tercera. Era tan brillante que los gallos creyeron que había salido el sol. “No está en venta —le dijo al peón—. Si tu ama la quiere dile que me deje tocarle desde los pechos hasta donde empiezan las piernas.” La mujer tomó la tercera vela, y se encendió, como si también ella se quemara. Entonces el hombre la subió a su mula y se la llevó.
Mamá
Como es más chica que yo, Evelyn sigue llorando mucho rato, horas digo yo. Estamos amarradas a la pata de la cama con una cuerda. Una cuerda para Evelyn, una cuerda para mí. Una cuerda fuerte, que no se troza aunque la mordamos. Me aprieta un poco, en el tobillo, y me lastima menos si no me muevo. Una cuerda un poco larga, para que podamos llegar al rincón donde hacemos nuestras necesidades. Antes yo también lloraba, pero ya no. Evelyn sí. Llorando se queda dormida. Estamos a oscuras, con las cortinas corridas, pero algo de luz llega por la ventana. Una ventila, más bien. Yo no lloro. Solamente la odio. Pienso en el parque. Pienso en las macetas de la casa de la abuela. Pienso en las niñas de enfrente, que van a la escuela con sus uniformes. Oigo los ruidos de la calle. Luego pasa el tiempo. Entonces a veces lloro, porque ya casi es hora. Sé que de pronto va a abrirse la puerta y van a entrar juntas, la luz y esa mujer.

Esperamos tus comentarios.
Elisa Garrido Harfuch
Gravitycam
5630-4141
5630-4747
Cuando nuestros sueños se han cumplido, es cuando comprendemos la riqueza de nuestra...

4 jul 2011

Los lectores y sus contextos


Checa la reseña del libro Los lectores y sus contextos, publicada en el No. 133 (año 2011) de Perfiles Educativos, revista de investigación educativa de la UNAM.

Clic para abrir PDF de la reseña

DATOS DEL LIBRO Y LA RESEÑA:

Título: Los lectores y sus contextos: Reporte de Investigación Educativa 2010
Autores: Jorge Vaca Uribe, Alfonso Bustamante, Francia Gutiérrez, Celestina Tiburcio y colaboradores
Edición: Universidad Veracruzana-Instituto de Investigaciones en Educación, 2010.
Libro disponible en: http://www.uv.mx/bdie/index.html (UV-IIE, Biblioteca Digital de Investigación Educativa, vol. 8)
Autor de la reseña: Gregorio Hernández Zamora

22 mar 2011

El placer de aprender...


Va el libro El placer de aprender, la alegría de enseñar, que envía Rodolfo Ramírez, director de la revista Cero en Conducta.



La siguiente reseña fue escrita por Marco Estaban Mendoza, profesor de la UPN y participante en el CEP:

Es un libro recién editado que presenta las experiencias pedagógicas de 4 maestr@s de preescolar en diferentes entidades de la República Mexicana. Nos da la esperanza por nuestra escuela pública, de que es posible construir un espacio diferente a la rutina burocrática del sistema educativo, de que los maestros desarrollan proyectos valiosos y de que es posible impulsar una escuela preocupada por el desarrollo integral de los niños.

15 nov 2010

Relatoría 6


1. El ser-en-sí

Retomamos el tema del papel del discurso hablado y escrito en la transformación del ser-en-sí en ser-para-sí. Abrimos la conversación mencionando la obra de teatro El filósofo declara, en la que un filósofo considera que su chofer no es un ser-para-sí, sino un ser-en-sí, debido a su apariencia "iletrada", la cual se refleja en un lenguaje "típico" de persona ignorante y de baja escolaridad. El chofer dice cosas como "la calor" (en vez de el calor), "la persona de uno" (en vez de uno mismo), "de que..." (barbarismo lingüístico conocido como dequeísmo), además de poseer una "ignorancia especializada" (sabe demasiado de fútbol y nada de filosofía), etc. Con base en esta historia, discutimos de qué manera la alfabetización y el desarrollo letrado realmente transforman a un ser-en-sí (objeto) en un ser-para-sí (sujeto), tomando en cuenta que un sujeto adulto (como el chofer de la obra de teatro) es ya un sujeto constituido. ¿Cuál es la diferencia entonces entre él y su patrón el filósofo, en tanto sujetos? ¿Y dónde entra la lengua y la cultura escrita en esa diferencia? Los comentarios giraron en torno a la diferencia en la "conciencia" de cada uno de los personajes: uno con una conciencia pequeña y otro con una conciencia más "grande". ¿De qué manera leer y convertirse en sujeto letrado amplía la conciencia? ¿Es ese el valor de la cultura escrita en el desarrollo individual? Para contestar estas preguntas dimos ejemplos de sujetos de baja escolaridad que se convirtieron en personas altamente letradas, como Rigoberta Menchú (premio Nobel de la paz) o Frederick Douglass (ex-esclavo estadounidense), y leímos un fragmentito de un viejo libro de Marx y Engels (La ideología Alemana), donde se dice, entre otras interesantes cosas, lo siguiente:

"Solamente ahora, después de haber considerado ya cuatro momentos, cuatro aspectos de las relaciones originarias históricas, caemos en la cuenta de que el hombre tiene también "conciencia". Pero tampoco ésta desde un principio es una conciencia "pura". El "espíritu" nace ya tratado con la maldición de estar "preñado de materia", que aquí se manifiesta bajo la forma de capas de aire en movimiento, de sonidos, en una palabra, bajo la forma del lenguaje. El lenguaje es tan viejo como la conciencia: el lenguaje es la conciencia práctica, la conciencia real, que existe también para los otros hombres y que, por tanto, comienza a existir también para mí mismo..."

En algún punto, surgió el tema inevitable de si tener conciencia del mundo y de uno mismo no es una fuente de infelicidad y, por lo tanto, si no será mejor "no saber" (no tener conciencia). Pero ese tema se trató con más detenimiento después de comentar los otros dos libros que abordamos en la sesión (ver punto 4, aquí abajo).

2. La trampa de la globalización
La siguiente sesión tiene lugar en el salón 1 del CELEX (UPN), cuyas paredes están recubiertas de alfombra, tiene un pizarrón blanco nuevo, y muchos contactos también nuevos pero sin electricidad. De una extensión conectamos la compu y el cañón e iniciamos el diálogo sobre la Globalización y la Polarización del Conocimiento.
Ir a Reseña del libro
Los periodistas alemanes Martin y Schumman cuentan en su libro La trampa de la globalización (editorial Taurus, 1998) sobre la reunión que en 1995 convocó Mijail Gorbachov (el último líder de la Unión Soviética) en San Francisco, y a la que asisten ex presidentes de varios países, así como los empresarios y líderes más poderosos de la economía, los medios, la academia, las finanzas y las tecnologías del mundo. En total 500 global players, entre los que se encuentran George Bush padre, Margaret Tatcher, Ted Turner (presidente del mayor consorcio mediático del mundo),  John Gage (presidente de Sun Microsystems, la empresa que desarrolla el lenguaje java), académicos de Standford, Harvard y Oxford, diversos premios Nobel, etc., etc.... en una palabra (bueno, en tres): la élite del planeta. Tras varios días de deliberaciones, se llega a un consenso sobre el futuro mundial, el cual se reduce a dos conceptos: "sociedad 20-80" y "titytainment". En el futuro (o sea, ya), se bastará sólo el 20% de la población para mantener en marcha la economía mundial: "no se necesitará más fuerza de trabajo... el 80% tendrá grandes problemas". La cuestión será entonces to have lunch or be lunch, comer o ser comido. Por su parte, la palabra "titytainment" es un compuesto de "tits" (tetas) y "entertainment" (entretenimiento), y no es otra cosa que el "pan y circo"  de hoy: una mezcla de entretenimiento aturdidor y alimentación suficiente, indispensables para mantener el buen humor de la frustrada población mundial.

3. The work of nations
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Robert Reich es un académico reconocido en EU y fue secretario del trabajo durante el gobierno de Bill Clinton. Es, por lo tanto, alguien que conoce desde dentro la estructura y dinámica del mercado laboral en Estados Unidos y en otras regiones del mundo. A principios de los 90s, Reich hizo una distinción que anticipaba “los tres empleos del futuro”: los servicios de producción rutinaria, los servicios personales, y los servicios de análisis simbólico. La diferencia clave entre estas categorías de empleo, visibles ya en EU y otros países, es el valor que agregan en la economía global y, por tanto, el tipo de educación y de cultura escrita que necesitan. Reich fue explícito en los patrones de raza, clase, educación y condiciones de trabajo detrás de estas categorías segregadas de trabajadores. Por ejemplo, en EU la mayoría de los trabajadores que realizan labores tediosas, mal pagadas, muy supervisadas, y que requieren poca educación, son negros e hispanos bajo supervisión de hombres blancos; mientras que casi todos los trabajos que involucran la manipulación de símbolos (investigadores, ejecutivos, cineastas, escritores, diseñadores, etc.) están en manos de hombres blancos (ver Cuadro 1).
Si bien en México las categorías de raza y etnicidad están suprimidas de los registros públicos, la división racial del trabajo, la educación, y el ingreso es más que ostensible y –sin duda—más despiadada que en los EU, precisamente por ser negada en el debate público, en los registros estadísticos, y en la legislación. En cambio, en EU está más que documentado que la gran mayoría de los mexicanos legales e ilegales en ese país ocupan las posiciones más bajas en el mercado laboral. Esta creciente polarización laboral y cognitiva, integral al capitalismo global, fue justo lo que admitió el grupo de los 500 líderes mundiales reunidos en San Francisco en 1995. Es decir, la Sociedad 20:80 no es sólo una cuestión de números (cuántos caen en qué lado) sino de categorías sociales (quiénes están de qué lado).

4. ¿Es mejor no saber?
Se discute en el seminario sobre el contenido de estos libros. Estela sostiene que le resulta deprimente ese tipo de planteamientos sobre la globalización y el lugar que (se) nos asigna en ella. "Parece como si ya todo estuviera decidido", señala. Gregorio pregunta: "¿Entonces es mejor no saber?  Las élites deciden aturdirnos con pan y circo intensivo (por ejemplo con torneos de futbol cada dos meses, antes eran cada año); los educadores y promotores de lectura preferimos no saber?" Entre otras cosas, cuenta la historia de Juan Soriano, reconocido artista plástico, que en su juventud atravesó por una etapa de profunda depresión, angustia y desesperación; cuenta Soriano que se encerró en su casa y durante 5 años aproximadamente se puso a leer y a leer y a leer, y entre más leía más sabía, y entre más sabía, menos angustia y depresión sentía. Saber más le hizo entender que muchas veces la depresión, la angustia y demás, son causadas por una mezcla de ignorancia e "ideas tontas", y que, por el contrario, saber le permitió entender muchas cosas y así liberarse de tantos demonios internos. En este punto de la sesión, entra la alusión a la literatura infantil: ¿no van de eso los "buenos libros" infantiles, como los de Max Velthuijs, Antony Brown, Roal Dahl, y otros autores? Son libros que expanden la conciencia de los lectores sobre su propio ser, sobre su lugar en el mundo, sobre actitudes y valores, sobre estereotipos y prejuicios que nos atrapan, etc.? ¿Debemos evitar esas lecturas porque nos muestran una visión crítica sobre nuestra humanidad? ¿Es mejor no saber?
En fin, la discusión se intensifica y, como suele ocurrir, se corta por el fin de la sesión. Dedicaremos alguna o algunas sesiones a abordar directamente el tema de la literatura infantil y juvenil... Por lo pronto, sería bueno conocer un poco más lo que dicen los libros La trampa de la globalización y The work of the nations, pues sólo leímos un pedacito de cada uno, y no todo lo que dicen es deprimente; también aportan elementos para entender el contexto en el que hoy día estamos trabajando los educadores, investigadores y promotores interesados en entender y promover la cultura escrita.